Gestionar nuestros 'perfiles sociales' se ha convertido en una condición casi indispensable cuando buscamos empleo, cambiamos de trabajo o de carrera profesional. La cuestión es si la presencia y actividad en las redes es hoy tan determinante como para abandonar o descuidar otras estrategias y herramientas tradicionales y si nuestra imagen en Twitter, LinkedIn o Facebook será la única que recojan los reclutadores.
¿Cuánto pesan las redes sociales en tu nueva vida laboral?
La actividad que desarrollas en LinkedIn, Twitter o Facebook podría llegar a ser considerada por los reclutadores como una referencia más importante que el currículo u otras estrategias y herramientas de selección "tradicionales".
Incluso antes de que puedas ponerte frente a un entrevistador cuando optas a un puesto, aquél tiene ya una gran cantidad de información acerca de lo que has hecho, de cómo actúas y qué eres, porque las organizaciones y quienes operan en el negocio del reclutamiento hacen uso de las redes sociales para comprobar lo que dices y lo que más tarde contarás en la entrevista de trabajo.
Paradójicamente, en muchos casos esa verificación exhaustiva podría llevar a no necesitar ni siquiera una conversación con el candidato, porque la información previa de la que disponen los reclutadores es ingente.
Quizá ha llegado el momento de centrarse en la vida en las redes y abandonar estrategias "de siempre"
¿Exagerado? Tal vez, aunque la importancia que ya ha adquirido la gestión adecuada de nuestros perfiles sociales hace que cada día gane peso la presencia y lo que hacemos y somos capaces de demostrar en Facebook, LinkedIn o Twitter. La cuestión es cuánto pesan ya estas redes en la decisión de quienes buscan al candidato más adecuado para un puesto de trabajo.
Cabe preguntarse si ha llegado el momento de centrarnos en esa vida en las redes y abandonar las estrategias "de siempre".
Cometes un error si haces que la visibilidad predomine sobre la realidad profesional y la relevancia
Se trata ante todo de la calidad del trabajo que seas capaz de mostrar en los medios sociales, la manera en la que los utilizas, y si puedes usarlos como correa de transmisión de lo que eres capaz de hacer realmente.
Si logras que predomine la visibilidad personal por encima de tu realidad profesional y de la relevancia apoyada en hechos cometes un grave error.

















