Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Consejos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consejos. Mostrar todas las entradas

Cinco consejos para tener éxito al postularse a un empleo

Enviar hojas de vida sin éxito es uno de los hechos más frustrantes que se experimentan en el transcurso de la vida laboral. 

Por un lado, mientras los postulantes dedican tiempo a encontrar empleo, por el otro, las empresas se demoran en la búsqueda de personal, con la consiguiente recarga de trabajo a otros empleados. 

Para acortar estos periodos, la consultora Michael Page, dedicada al reclutamiento de personal directivo en 36 países del globo, ofreció al diario colombiano "El Tiempo" algunos consejos para culminar de forma exitosa la búsqueda de un puesto de trabajo. 

"Las empresas están buscando gente capacitada en la labor que requieren, pero también personas integrales con calidad humana, que encajen fácilmente en los grupos, que sean accesibles a los cambios y estén dispuestas a ser parte de una organización que tiene sus propios valores", apunta al medio sudamericano.

1. VERIFICA LOS DATOS DE TU HOJA DE VIDA

Aunque parezca una pérdida de tiempo, revisa los datos consignados en tu currículo vitae. Verifica que sean concisos y claros. Además, no dejes de colocar tus más recientes estudios y capacitaciones ya que hablarán muy bien de ti ante tu futuro empleador. 

Entrevistas de trabajo: Nueve consejos para no fallar en lenguaje corporal

A veces una entrevista de trabajo puede ser como caminar en la cuerda floja. Usted querrá sentirse seguro, pero no odioso; inteligente, pero no sabelotodo. ¿Qué papel juega el lenguaje corporal en todo esto?

Inclinarse no es sólo una forma metafórica de salir adelante, también es una manera legítima de expresar un buen lenguaje corporal durante una entrevista de trabajo, opina Yohana Desta del portal Mashable.

A veces una entrevista de trabajo puede ser como caminar en la cuerda floja. Usted querrá sentirse seguro, pero no odioso; inteligente, pero no sabelotodo. Tratar de encontrar un equilibrio y también explicar por qué usted merece ese puesto de trabajo es muy difícil.

¿Pero qué papel juega el lenguaje corporal en todo esto? Varios expertos han analizado por años el movimiento corporal como una forma de determinar el carácter de una persona.

Para saber qué tipo de movimientos son vitales para las entrevistas de trabajo, Mashable.com conversó con las especialistas Lillian Glass, Patti Wood y Tonya Reiman, quienes brindaron estos nueve consejos de lenguaje corporal:

1. Siéntese lo más atrás posible en la silla. Siéntese con firmeza y apóyese en el respaldar de la silla de forma recta. Esto es lo primero que recomienda Glass para dar una señal automática de seguridad y confianza. Si usted tiende a sentarse con los hombros caídos y la espalda encorvada, imagínese que hay una cadena jalándolo hacia arriba desde su cabeza.

2. No haga contacto visual directo.
En lugar de eso, opte por un “contacto visual directo hacia la cara”, recomienda Glass. Una manera efectiva de lucir interesado y enganchado en la entrevista es mirar hacia diferentes partes de la cara del entrevistador cada dos segundos, pasando por los ojos, la nariz y los labios. De este modo no parecerá que está “perforando con la mirada” los ojos del entrevistador.

3. Haga gestos con las manos mientras habla.
Si no está seguro qué hacer con las manos, intente hacer gestos mientras habla.

“Cuando uno está muy nervioso, tiende a querer ocultar sus manos porque ellas expresan su ansiedad”, opina Wood. Ocultar las manos puede malinterpretarse como un comportamiento de desconfianza.

4. Muestre las palmas de sus manos.
Cuando las palmas de sus manos están hacia arriba es una señal de honestidad y compromiso. El cerebro límbico recoge la positividad, lo que hará que el entrevistador se sienta cómodo, dice Wood.

“Es una de las razones por las que estrechamos las manos, para mostrar la palma abierta”, dice Wood. “Está muy ligado a los instintos de supervivencia… Si no vemos gestos con palma abierta, eso nos pone en guardia”.

En general, un lenguaje corporal que muestre palmas abiertas, sonrisas y una postura recta también lo hacen ver enérgico y vivaz, agrega Glass.

5. Ponga sus pies firmes en el suelo.
Tanto Wood como Reiman recomiendan mantener los pies firmemente en el suelo. Las mujeres nunca deben cruzar sus piernas a la altura de las rodillas, sino más bien de los tobillos “ya que esto les permite cambiar de postura, si es necesario, sin ser tan evidente”.

También hay un beneficio científico en mantener los pies en tierra.

“No es imposible, pero sí difícil, responder a preguntas de alta complejidad a menos que ambos pies estén en el suelo “, dice Wood. “Tiene que ver con la posibilidad de ir y venir con facilidad entre el cerebro reptiliano, el límbico y el neocórtex”.

En términos sencillos, asentar bien los pies puede ayudarle a ir entre el pensamiento creativo y el pensamiento racional de gran complejidad.

6. Cuide su forma de caminar.
Los entrevistadores suelen sacar una opinión sobre usted dentro de los diez primeros segundos de conocerlo, dice Wood. ¿Cómo entra en la sala de reuniones forma parte de dicha opinión?

“Los hombros deben estar hacia atrás y el cuello erguido, cada paso debe estar entre aproximadamente 30 y 60 cm de distancia,” dice Reiman. “Camine directamente hacia la persona que lo va a entrevistar con cada parte del cuerpo apuntando en su dirección, mantenga contacto visual con pausas ocasionales a un lado”, agrega.

7. Respire profundamente y hable al momento de exhalar.
Una manera de calmar los nervios de la entrevista es respirar correctamente. Reiman, Wood y Glass recomiendan concentrarse en la respiración como una parte vital del proceso de la entrevista. Glass sugiere inhalar cuando el entrevistador le hace una pregunta y luego hablar al momento de la exhalación, siguiendo el flujo de aire.

“Una respiración profunda involucra nuestra reacción parasimpática, la cual nos tranquiliza”, dice Reiman. Ella recomienda realizar 10 respiraciones profundas y diafragmáticas antes de la entrevista, ya que “reduce nuestra frecuencia cardíaca, presión arterial y el nivel hormonal de estrés”.

8. Asiente con la cabeza mientras escuche.
Aparte de mantener contacto con ojos y rostro, asentir con la cabeza mientras escucha es una forma adicional de expresar atención.

“Asiente con la cabeza de vez en cuando para hacerles saber que usted está disfrutando y entendiendo lo que dicen”, explica Reiman.

9. Inclínese. 
Inclinarse es un gesto natural que se hace cuando uno está involucrado en una conversación, dice Wood. Reiman sugiere lo mismo inclinarse ligeramente hacia adelante (manteniendo los hombros hacia atrás y hacia abajo y el pecho en alto) demuestra interés.

“Su postura es una parte integral de su conversación no verbal”.

Tip para entrevistas telefónicas.

Si usted no tiene la ventaja de sostener una entrevista frente a frente, Wood recomienda levantarse y caminar durante una entrevista telefónica. Al igual que poner los pies firmes en el suelo, esto ayuda a “sincronizar el hemisferio izquierdo y derecho” del cerebro, por lo que sus respuestas serán más detalladas y amplias.


¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Información publicada en: http://gestion.pe/

Una gran oportunidad de empleo te puede estar buscando en empleos.eluniversal.com ... no la dejes pasar!

Cómo comportarse en el trabajo

¿Has escuchado todo tipo de consejos sobre el comportamiento adecuado en el trabajo, pero te preguntas si existen líneas de comportamientos que puedes seguir para mejorar tu rendimiento y reputación en tu centro laboral? Los siguientes pasos te brindarán una ventaja en tu trabajo.

Pasos

1. Llega temprano, pero no trabajes hasta tarde. Se pone mucho énfasis en la puntualidad, pero mucha gente se olvida de un elemento importante de ser puntual: irse a casa a tiempo. Llegar temprano demuestra un compromiso con el trabajo que has aceptado, mientras que irse tarde todos los días demuestra que tienes problemas para administrar bien tu tiempo. Impresiona a tu empleador llegando con el tiempo de anticipación suficiente para prepararte para el trabajo del día diligentemente, trabaja mientras estés en tu centro laboral y ve a casa a la hora que debes marcharte.

2. Nunca pierdas de vista los objetivos primordiales. Existen dos objetivos que deben preocuparte en tu centro laboral: 1) Tus objetivos profesionales y personales y la forma en la que tu trabajo prepara el camino hacia esos objetivos o te acerca a ellos, y 2) Los objetivos específicos de la compañía para la que trabajas y la forma en la que puedes contribuir para lograrlos. Saber de qué forma tu trabajo se relaciona con tus máximos objetivos en la vida te brindará la confianza y la motivación para que la compañía para la que trabajas y tú mismo progresen. Si no consigues poner a un lado tu rutina diaria de trabajo y evaluar cuidadosamente en qué puntos se interceptan estos dos grandes objetivos (o si lo hacen del todo), poco a poco comenzarás a perder la perspectiva, lo cual a menudo tendrá como resultado una baja en el desempeño laboral.

3. Sé tú mismo. Cuando postulaste a tu trabajo actual, te comportaste como la mejor versión de ti mismo. Tu empleador te contrató porque hubo algo en tu personalidad que le hizo pensar que podría beneficiarle a su negocio financieramente. Resiste la tentación de comenzar a imitar el comportamiento de tus colegas. Los empleadores a menudo se decepcionan de ver que un nuevo empleado que lucía vivaz y entusiasta durante el proceso de reclutamiento se vuelve malhumorado y huraño después de pasar algunos días con los demás empleados. Toma tiempo adaptarse a una persona nueva en el centro laboral; dales algo de tiempo a tus colegas para adaptarse a tu personalidad en vez de cambiar tu comportamiento para igualar el de ellos.

4. Nunca dudes en promover el progreso de otro candidato valioso. Los empleadores aprecian a los empleados que animan y respaldan con confianza a otros trabajadores buenos. Cuando trabajas arduamente y ayudas constantemente a alcanzar los objetivos de tu compañía, tu opinión se vuelve confiable; usa tu opinión para ayudar a otros que merecen progresar. Si juegas sucio para ganar un puesto mejor en la compañía, tu ineptitud para el trabajo será visible muy pronto y esto puede costarte futuros ascensos y mucho dinero. Permítele a tu empleador evaluar tu trabajo y tus habilidades y determinar dónde encajas mejor en la compañía.

5. Interésate por lo que haces en el trabajo y demuéstralo. Los empleadores confiarán más en tus destrezas y habilidades si te ven trabajar como si tu contribución fuera valiosa para la compañía.

6. Sé consciente y mejora la seguridad de tu ambiente laboral. Tómate un momento para buscar los peligros potenciales en tu centro laboral y arreglarlos. Los empleadores aprecian a quienes toman la iniciativa de crear un ambiente laboral más seguro, por encima de aquellos que constantemente se quejan de que pueden o deben hacerse ciertas mejoras sencillas pero no toman ninguna iniciativa. En otras palabras, si ves desperdicios de papel en el suelo de tu centro laboral, no vayas a decirle a tu jefe que se debe recoger la basura antes de que alguien se resbale y se caiga, simplemente, recoge tú mismo lo que viste y continúa con tu día.

7. Ten cuidado con los compromisos que hagas. Si sientes que te piden comprometer la seguridad de alguien más, niégate. Sin embargo, si sientes que debes comprometerte con algún colega para el beneficio de los objetivos de la compañía, hazlo con dignidad y buena gana. Tal vez tengas la idea de que te has vuelto muy cercano a la compañía pero siempre hay lugar para mejorar, así que sé rápido en reconocer el mérito en las ideas de otros y la forma en la que pueden incorporarse estas ideas a tus propios planes y viceversa.

8. Trata a todas las personas que te rodean con dignidad y respeto. Mientras que puede resultar muy difícil interactuar con algunas personas en un centro laboral, cuando las trates mal, debes recordar que estás afectando negativamente tu trayectoria laboral en la compañía. Tu empleador seleccionó a tus colegas tan cuidadosamente como te seleccionó a ti, así que demostrar menosprecio y falta de respeto por cualquier colega demuestra desconsideración por el intelecto de tu empleador.

9. No critiques a los demás. Puede ser muy tentador criticar el trabajo o la efectividad de los demás en el centro laboral, pero muérdete la lengua si deseas disfrutar del éxito laboral. No permitas que tus colegas critiquen a otros trabajadores contigo; la forma en la que otros desempeñan sus labores no es asunto tuyo, es problema de tu empleador.

10. Escucha bien y aplica lo que escuchas. Es más fácil escuchar detalles importantes y oportunidades nuevas si estás atento. Si eres un buen trabajador, probablemente escucharás sobre las preferencias personales de tu jefe y nuevas oportunidades laborales antes que otros trabajadores. Toma nota mentalmente de lo que escuchas para que puedas recomendar a un candidato que pienses que sería el más apropiado para el nuevo puesto o para incorporar a tu estilo de trabajo todo lo que puedas de las preferencias personales de tu empleador.

11. Aporta algo adicional a tu trabajo. Haz bien tu trabajo y hazlo completo, luego busca la forma de hacer algo adicional para ayudar a la compañía en la que trabajas a alcanzar sus objetivos.

Consejos


Ten confianza y sé honesto cuando trates con otras personas en tu centro laboral.


¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Información publicada en: http://es.wikihow.com/

Una gran oportunidad de empleo te puede estar buscando en empleos.eluniversal.com ... no la dejes pasar!

Prepara tu búsqueda de trabajo

La búsqueda de empleo es un trabajo importante que no se puede improvisar. Requiere reflexión, tiempo y sobre todo método. Si te organizas y planificas tu búsqueda de empleo, tendrás mayores probabilidades de conseguir el trabajo que realmente deseas.

Los siguientes pasos te servirán de guía para tener éxito en tu búsqueda de empleo.

Conocerte a ti mismo
Conocer el mercado laboral
Definir tus objetivos
Elaborar tu plan de acción
Valorar una oferta de empleo
Currículum vitae
Carta de presentación
Entrevista de trabajo
Pruebas de selección
Carta de agradecimiento
Negociación
Salario
Contrato de trabajo
¿Y si no me contratan?


1. Conocerte a ti mismo

Antes de lanzarte a buscar trabajo, toma unos momentos para reflexionar sobre tus puntos fuertes, áreas de mejora e intereses laborales.

¿Cómo soy? (actitudes personales)

¿Qué sé? (conocimientos)

¿Qué sé hacer? (habilidades)

¿Qué puedo hacer? (capacidades)

¿Qué quiero hacer? (intereses profesionales)

En resumen, defínete como "producto", es decir, como una solución a las necesidades laborales de una empresa.

Esta reflexión te ayudará a identificar los sectores, las empresas y los puestos de trabajo en los que tienes más posibilidades de éxito profesional y personal.

2. Conocer el mercado laboral

El mercado laboral es cada vez más cambiante. La irrupción de las nuevas tecnologías y los cambios sociales generan amenazas y oportunidades. Muchos conocimientos y prácticas quedan obsoletos, pero también yacen nuevas profesiones.

Sectores y funciones inexistentes o poco desarrollados con anterioridad (nuevas tecnologías, servicios a las personas...) tienen ahora un mayor potencial para generar empleo.

Estate atento a las transformaciones que se están produciendo en el mercado laboral, a las nuevas oportunidades de empleo que están surgiendo y a las demandas y preferencias de las empresas. La observación del mercado laboral constituye una actitud clave para tu desarrollo profesional.

Contrastar y actualizar tu perfil con las tendencias y exigencias de tu entorno laboral te ayudará a mejorar tu empleabilidad y a tomar decisiones realistas sobre tus objetivos profesionales.

3. Definir tus objetivos

Después de elaborar tu perfil personal y analizar el mercado laboral, debes plantearte tu objetivo profesional, es decir, en qué puedes y quieres trabajar.

Es fundamental que analices a dónde quieres llegar profesionalmente. Si no posees la calificación adecuada para acceder a tu empleo ideal, márcate un objetivo realista a corto plazo y empieza a trazar tu estrategia para alcanzar tu objetivo final más adelante.

Tener un objetivo claro también te ayudará a concentrar recursos y esfuerzos en una determinada dirección, con lo que ahorrarás tiempo y energía, y aumentarán claramente tus posibilidades de encontrar el trabajo que realmente deseas.

Da un primer paso, sino serán otros quienes decidan cómo va a ser tu carrera. Que sea modesto o ambicioso, ten tu objetivo profesional claro y persíguelo.

Si te cuesta definir tu objetivo profesional, te proponemos la siguiente ayuda:

¿En qué área funcional o tipo de función quiero ejercer? Comercial, administración, secretariado, compras, ingeniería, finanzas, calidad, marketing, recursos humanos, informática...
¿Cuáles son los sectores que más me interesan? Turismo, hostelería, transporte, logística, alimentación, textil, banca, seguros, construcción, enseñanza, energía, cosmética, informática, legal, publicidad, medios de comunicación, química, salud, servicios a personas...
¿En qué tipo de organización quiero desempeñar mi actividad profesional? Una empresa pequeña, mediana o grande, una empresa española, una empresa extranjera en España, una empresa muy estructurada, una empresa de estructura familiar, una institución sin ánimo de lucro, una entidad pública...
¿Dónde quiero trabajar? Cerca de casa, estoy dispuesto a viajar, a cambiar de domicilio, a trabajar en el extranjero...
Hecho esto podrás detectar en qué funcion(es), sector(es) y tipo(s) de organización podrías encajar. Por ejemplo: en el departamento comercial de una gran empresa del sector del turismo, que tenga sus oficinas centrales cerca de mi casa.

Para encontrar las empresas que corresponden a tus preferencias, utiliza nuestra herramienta Buscar Empresas. Y si te interesa saber cuales son las mejores empresas para trabajar en España, visita Las mejores empresas para trabajar.

4. Elaborar tu plan de acción

Ya sabes en qué puedes y en qué quieres trabajar. También has realizado una primera selección de empresas que necesitan profesionales como tu.

Has llegado a la etapa en la que sólo te falta definir las acciones a llevar a cabo para encontrar todas las ofertas de empleo que corresponden a tus deseos.

Formula y programa una secuencia lógica de las acciones, de las más básicas a las más complejas.

Si es la primera vez que buscas trabajo, visita nuestra sección Cómo buscar mi primer empleo. Te detallamos todas las acciones y todos los recursos a los que puedes recurrir para encontrar tu primer trabajo.

Si ya tienes un empleo, pero deseas mejorar tu situación laboral, visita nuestra sección Cómo buscar un mejor empleo. Nos enfocamos a las acciones y recursos que puedes emprender para encontrar un empleo mejor.

Si estas desempleado, es bueno que leas ambas secciones con atención.

Indaga para hacerte con una fuente de ofertas de empleo la más afín posible a tu perfil personal y profesional.

5. Valorar una oferta de empleo

A la hora de valorar una oferta de empleo, todos tenemos en cuenta varios aspectos y los contrastamos con nuestro objetivo profesional.

Estos aspectos pueden ser:

La empresa o entidad que ofrece el trabajo: l tipo de empresa, su sector, su tamaño, su ubicación, su prestigio, su cultura empresarial, su futuro en un corto/medio plazo...
Puesto de trabajo: su denominación, sus requisitos, las funciones que se han de llevar a cabo, su categoría, su orden dentro de la jerarquía. Las condiciones de trabajo, el horario, el entorno laboral, si el desempeño del trabajo exige viajes, cambio de residencia, presenta riesgos para la salud. Tu autonomía, responsabilidades, participación en la toma de decisiones, posibilidades de promoción...

Salario: el conjunto de las condiciones retributivas: el salario (fijo y variable) y las ventajas sociales (vales de comida, seguros, coche, formación...).

Contrato: el tipo de contrato, su duración y condiciones de rescisión.
Inicialmente no siempre se desvelan todas las características de un empleo y de la empresa que lo oferta. Entonces, ¿cómo puedes reconocer una buena oferta de trabajo?

Una lectura atenta del anuncio te ayudará a discriminar la oferta. Presta especial atención a los puntos siguientes para comprobar la seriedad de la empresa y oferta de trabajo: El anuncio ofrece información detallada (datos de la empresa, qué ofrece y qué perfil requiere); el anuncio se publica en una ubicación preferente del periódico o página web; el tamaño del anuncio...

En los próximos pasos, te ayudamos a actuar y responder de la manera más adecuada para que la oferta de empleo sea tuya.

6. Currículum vitae

Has identificado una o varias ofertas de empleo para las que deseas comunicar tu interés como candidato. El currículum es la principal herramienta de comunicación que te define profesionalmente.

Se trata de un documento escrito que debe recoger:

Tus datos personales y de contacto
Tu itinerario formativo
Tu experiencia profesional
Tus habilidades (dominio de idiomas, informática,...)
El objetivo último del currículum es conseguir una entrevista personal.

Debe ser un documento veraz, atractivo y mostrar información relevante sobre tu trayectoria y capacidades. Tan importante es el contenido como la presentación: claro, de fácil lectura y sin faltas de ortografía.

Según tu nivel de experiencia profesional, existen varias formas de presentarlo: cronológico, funcional o mixto, según cuál sea la información que quieras poner de relieve.

En nuestra sección Currículum vitae detallamos las directrices para elaborar un buen currículum vitae y te adjuntamos varios modelos y ejemplos.

7. Carta de presentación

Acabas de terminar la redacción de tu currículum vitae. Ahora es aconsejable que lo acompañes de una carta de presentación. Se trata de la introducción a tu currículum, y generará la primera impresión que sobre ti se hará el empleador.

Su objetivo principal es suscitar el interés de la persona que lo reciba y lograr que desee leer tu currículum con atención.

Destaca lo más relevante de tu currículum y subraya tu interés por el puesto y la empresa a la que te dirijas. Debes tener en cuenta que la carta de presentación puede marcar la diferencia respecto a los otros candidatos.

Existen dos tipos de cartas de presentación:

Carta de contestación a un anuncio existente: es la carta que acompaña el currículum como respuesta a anuncios concretos.

Carta de autocandidatura: es una carta de autopresentación que se envía por iniciativa propia ofreciéndose a una empresa aunque no tenga selecciones en marcha en aquel momento.
En nuestra sección Carta de presentación detallamos las directrices para elaborar ambos tipos de carta y te adjuntamos varios modelos y ejemplos.

8. Entrevista de trabajo

Si te han llamado para mantener una entrevista personal es porque tu currículum resulta interesante para el puesto. La empresa desea contrastar y completar los datos de tu currículum que ya es apto para ese puesto de trabajo.

Dada su importancia es mejor no improvisar y acudir a ella con una preparación previa.

Has de conocer a la perfección tu currículum y ser capaz de explicar de manera convincente cada uno de los puntos que en él aparecen. Asimismo, infórmate al máximo sobre la empresa, el sector en el que trabaja y el puesto en cuestión.

Siempre hay preguntas impredecibles pero otras más comunes. Pretenden evaluar rasgos de tu personalidad y de tu manera de relacionarte.

Existen varios tipos de entrevista:

Entrevista personal: es un diálogo directo entre el entrevistador y entrevistado.
Entrevista de grupo o colectiva: se reúne un grupo de varios candidatos y se plantea una situación a resolver entre los participantes.
A su vez, una entrevista personal puede ser:

Estructurada o dirigida: el entrevistador dirige la conversación y hace las preguntas al candidato siguiendo un guión.

No estructurada o libre: as preguntas son más generales, surgen en función del desarrollo de la conversación y se espera del entrevistado que hable de sí mismo, de sus opiniones, preferencias...

Semi-estructurada o mixta: es una combinación de las dos anteriores y permite que mediante un guión se traten diferentes temas que se adaptan mejor a cada candidato.
Trata de comportarte con naturalidad y soltura, mostrarte respetuoso, transmitir interés por el puesto y una actitud positiva. Demuestra al entrevistador que eres la persona adecuada para cubrir la plaza destacando los aspectos de tu currículum y las habilidades y capacidades que te convierten en la persona idónea para el puesto.

De todo ello y más hablamos en nuestra sección Entrevista de trabajo. No dejes de consultarla antes de acudir a una entrevista.

9. Pruebas de selección

Además de la entrevista personal, algunos procesos de selección incluyen la realización de pruebas de selección. Estas pruebas se consideran una fuente adicional de información sobre el candidato.

La finalidad de estas pruebas es evaluar el potencial del candidato y averiguar en qué medida la persona candidata se adecua al puesto de trabajo vacante y a un ambiente de trabajo determinado. Dependiendo del perfil del puesto a ocupar, las pruebas varían en su complejidad y extensión.

Las pruebas de selección más típicas consisten en:

Pruebas profesionales (también conocidas como pruebas de conocimiento).
Test de personalidad.
Test psicotécnicos (incluyen test de inteligencia y de aptitudes).
En nuestra sección Pruebas de selección te explicamos en detalle en qué consisten y te damos ejemplos de pruebas para prepararte a ellas.

10. Carta de agradecimiento

Tras un largo proceso de entrevistas la empresa puede tener dudas ante la selección final de un candidato.

Si tu entrevista te resultó satisfactoria, enviar una carta de agradecimiento servirá para reforzar tu candidatura y demuestra seriedad, motivación y perseverancia. Te brinda la oportunidad de reiterar tu interés por el puesto de trabajo, reafirmar por qué piensas que eres el candidato ideal y agradecer el tiempo dispensado por el seleccionador que te entrevistó.

Recuerda que estas compitiendo con otros candidatos y que debes diferenciarte de ellos. Muchos candidatos se olvidan de enviarla.

En nuestra sección Carta de agradecimiento detallamos las directrices para escribir una buena carta de agradecimiento y te adjuntamos varios modelos y ejemplos.

11. Negociación

No se considera correcto tratar el tema del sueldo (en sus aspectos fijos y variables) hasta el final de la primera entrevista.

Idealmente es el entrevistador quien introduce el tema. En muchas ocasiones, lo hará a través de la pregunta: ¿Cuáles son sus aspiraciones salariales? En otras ocasiones, avanzará una franja salarial. Lógicamente tiene una cifra en mente y tú tendrás la tuya. Comienza la negociación.

Preparación y consejos para la negociación

Antes de contestar o valorar la oferta que nos haga la empresa, hemos de saber todos los detalles posibles sobre:

El sector de actividad: algunos sectores (banca, gran consumo...) pagan más que otros.
La empresa: ¿Es una multinacional o una empresa pequeña? ¿Cuál es su volumen de facturación? ¿Cuál es el número de empleados de la empresa?
La competencia: ¿Qué sueldos se están pagando en otras empresas del sector por trabajos similares?

Relación oferta-demanda: ¿A las empresas les cuesta encontrar personas con tu perfil profesional? ¿Es un perfil muy solicitado? Cuanto más singular sea tu candidatura, más posibilidades tendrás de poder negociar a tu favor.

Tu puesto y responsabilidades: ¿Tu puesto es importante dentro de la empresa? ¿De tu buena gestión puede variar significativamente la facturación o los costes de la empresa? ¿Tienes personas a tu cargo?
Tu valor personal: ¿Aportas valores añadidos más allá de la formación y de la experiencia? Cartera de contactos y clientes, habilidades de comunicación, iniciativa, liderazgo... Cuanto más competente sea una persona a la hora de solucionar problemas más podrá exigir a la hora de negociar su contrato.

Las necesidades de las partes: cuantas más cosas necesite la empresa de nosotros -incorporación inmediata, rendimiento a corto plazo...  más cartas tendremos para negociar.
Lo mejor, a esa altura del proceso de selección, es avanzar una franja salarial abierta  aunque no demasiado amplia "consideraría una remuneración en el entorno de..." y decir que estamos dispuestos a negociar y a considerar otros factores además del económico.

Sobre esta cifra se establecerá la negociación que, en la mayoría de los casos, acabará de fijarse en la segunda entrevista o a la propuesta de contrato. En la franja intermedia hallaremos el acuerdo.

En la negociación salarial, debemos tener claro que el sueldo no debe ser el único tema de discusión. El tipo de contrato, el horario, los beneficios sociales, las eventuales cláusulas especiales (viajes, cambios de residencia, no competencia futura...), los términos de las revisiones salariales, las condiciones de rescisión del contrato, con su indemnización o blindaje, las posibilidades de promoción son otros elementos que formarán nuestro poder adquisitivo y bien estar profesional.

12. Salario

El salario es la totalidad de percepciones económicas, en dinero o en especie, que reciben los trabajadores por la prestación de sus servicios por cuenta ajena.

El importe del salario viene determinado por Convenio Colectivo aunque puede ser pactado libremente entre empresario y trabajador, sin que en este caso la retribución acordada pueda ser inferior a la establecida por Convenio.

Te proponen un salario y deseas comprobar si estás bien pagado, o deseas calcular cuanto vas a ganar en neto, entonces te recomendamos nuestra sección Salario.

13. Contrato de trabajo

¡Felicidades, te ofrecen un empleo! En el momento de incorporarte a una organización, el empresario debe informarte sobre los elementos esenciales de tu contrato de trabajo.

Un contrato de trabajo es un acuerdo entre empresario y trabajador por el que éste se obliga a prestar determinados servicios por cuenta del empresario y bajo su dirección, a cambio de una retribución.

Las principales modalidades de contratación con las que puedes hallarte son:

Contrato indefinido: el contrato de trabajo por tiempo indefinido es aquel en el que las partes desconocen, a priori, cuál va a ser la duración de la relación laboral y pactan que sus prestaciones se prolonguen sin límite en su duración.

Contrato para el fomento de la contratación indefinida: es una variante del contrato indefinido. Tiene por objeto facilitar la colocación estable de trabajadores desempleados y de aquellos que prestan sus servicios con contratos temporales.

Contrato a tiempo parcial: es aquel por el que el trabajador se obliga a prestar sus servicios un determinado número de horas al día, a la semana, al mes o al año que deberá ser inferior al de la jornada a tiempo completo establecida en el convenio colectivo aplicable al sector o, en su defecto, al de la jornada máxima legalmente establecida.

Contrato fijo discontinuo: se conciertan para realizar trabajos que tengan el carácter de fijos discontinuos y no se repitan en fechas ciertas, dentro del volumen normal de actividad de la empresa.

Contrato de duración determinada (contrato temporal): pueden ser de varios tipos:

Contrato de obra o servicio determinado: tiene por objeto la realización de obras o servicios determinados con autonomía y sustantividad propias dentro de la actividad de la empresa cuya ejecución, aunque está limitada en el tiempo, es de duración incierta. Finaliza al acabar la obra o servicio. Puede transformarse en indefinido.

Contrato por circunstancias de la producción: tiene por objeto atender las exigencias circunstanciales del mercado, acumulación de tareas o exceso de pedidos, aunque se trate de la actividad normal de la empresa. Durará como máximo seis meses dentro de un período de un año.

Contrato de interinidad: tiene por objeto la sustitución de trabajadores que mantienen el derecho a la reserva del puesto.

Contrato formativo: Pueden ser de dos tipos:

Contrato para la formación: tiene por objeto que el trabajador adquiera la formación teórica y práctica necesaria para el desempeño adecuado de un oficio o de un puesto de trabajo que requiera un determinado nivel de calificación.

Contrato en prácticas: supone la prestación de un trabajo retribuido que facilita al trabajador una práctica profesional adecuada a su nivel de estudios. Tiene como objetivo la inserción profesional de los jóvenes para el ejercicio de actividades relacionadas con la formación adquirida. Suele ser la opción elegida por las empresas para emplear a los recién titulados que carecen de experiencia laboral. Podrá efectuarse dentro de los cuatro años siguientes a la finalización de los estudios correspondientes.

14. ¿Y si no me contratan?

Si has realizado varias entrevistas de trabajo sin éxito, no desesperes. Reflexiona en qué has estado bien y en qué puedes mejorar. Toma nota de las carencias que has percibido y esfuérzate por corregirlas.

Un buen empleo no se suele conseguir rápidamente. Es necesario que se crucen tus necesidades con las de alguna empresa y eso requiere preparación, método y tiempo.

Si te organizas, tu esfuerzo será más productivo. Una agenda te servirá para planificar tu búsqueda y organizar los pasos que te hemos recomendado seguir.

En tu agenda deberás:

Elaborar y mantener actualizado tu plan de acción.
Guardar una copia de la candidatura currículum y carta de presentación) que has enviado a cada empresa.

Anotar para cada empresa: la persona de contacto, acciones realizadas, direcciones, fechas y datos de interés, el seguimiento...


Junto con la agenda es conveniente llevar un dossier con la documentación que puedas necesitar durante tu búsqueda de empleo: currículum, cartas de referencia, fotocopias de títulos y acreditaciones profesionales, fotocopias del documento de identidad, antiguos contratos y nóminas... Podrás mostrarlos al momento en caso de que se te pidan. Agilizarás el proceso de selección y darás una imagen organizada y profesional.


¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Información publicada en: http://www.donempleo.com/

Una gran oportunidad de empleo te puede estar buscando en empleos.eluniversal.com ... no la dejes pasar!

Cómo actuar bien en las entrevistas

Un dato interesante que no siempre se discute es que algunas veces, la persona que consigue el empleo no es la mejor para éste; la persona que consigue el empleo es la que contesta mejor una entrevista de empleo. Lee este párrafo de nuevo y no olvides este punto cuando acudas a una entrevista laboral.

Pasos

1. Ten confianza desde el principio. Tu solicitud fue seleccionada de entre varias así que ya se ha considerado como una de las mejores.Les debió haber tomado algo de tiempo el elegir a los solicitantes para encontrar el candidato adecuado. Antes de llegar a la entrevista, recuerda que ya tienes un pie adentro.

2. Investiga sobre la compañía. Un buscador como Google es una gran herramienta para encontrar información importante como la misión de la companía, su página de Internet, cuál es su objetivo como empresa, cuáles son los valores que promociona, etc. Recuerda que debes adaptarte a su estructura.

3. Ten en mente la descripción del puesto y las especificaciones del candidato. Estudia esta información. En la solicitud puedes hacer ver cómo tu preparación y documentos pueden adaptarse y quedar perfectamente en lo que está buscando la compañía. Revisa cada documento que envíes para cuando te pregunten en la entrevista.

4. Recuerda cómo completaste tu solicitud y familiarizate con la información que proporcionaste. Lo último que quisieras ver en la entrevista es a empleadores con copias de tu solicitud de hace 2 meses o más; si pusiste mucha información probablemente no la recuerdes. Siempre obtén una copia de las solicitudes enviadas. Puedes llevar algunas anotaciones para repasarlas ese día.

Método 1 de 4: Manejar los nervios

1. Espera sentir nervios pero también espera algo de apoyo. En muchas situaciones te sentirás aterrado, pero eso está bien, es una entrevista de trabajo. El entrevistador sabe que estás nervioso pero quieren que lo hagas lo mejor posible. Recuerda que han invertido mucho tiempo de la compañía en reclutar personal, ellos quieren que muestres lo mejor de ti. No hay nada peor para un entrevistador que ver una excelente solicitud y llamar a una entrevista a una persona que se cae en pedazos frente a ellos. Recuerda siempre que ellos quieren que muestres lo mejor de ti y que te vaya bien en la entrevista.

2. Ve la entrevista como una evaluación y revisa tus resultados. Trata siempre de estar un paso adelante de los demás candidatos. Tu ventaja es que tu competencia no estará tan preparada como tú.

3. Si estás nervioso, date un tiempo para relajarte. Enfócate en tu respiración mientras esperas. Esto puede ser mejor que estar repasando tu información. Si te puedes relajar un poco, podrás pensar con los pies en la tierra.

4. Presta atención a tu alrededor, esto puede darte más información de lo que piensas.

Método 2 de 4: La pregunta de la entrevista

1. Tranquilízate. Tu mente estará pensando demasiado por los nervios que sientes. Tómate tu tiempo. Respira. Piensa en las respuestas. En vez de contestar rápidamente y hablar sin sentido, tómate tu tiempo y da la respuesta correcta.

2. Conoce la respuesta de las preguntas fundamentales de una entrevista. El propósito fundamental de la entrevista es preguntar algo sencillo: ¿Porqué deberíamos darte el empleo? Buena pregunta. Debes hacerles saber que sientes mucho entusiasmo por lo siguiente:
“Me gusta trabajar con personas”.
“Siento gran respeto por esta compañía”.
“Siempre me he sentido entusiasmado por...”
Está bien si copias estas frases directamente de tu solicitud pues de esta manera, estarás mostrando consistencia.

3. Prueba usar la técnica de visualización para superar los nervios. Si te pones nervioso puedes hablar cosas sin sentido. Tienes dos opciones: primero, sonríe amablemente y di “creo que he respondido su pregunta”; segundo, respira profundamente y continúa. De cualquier manera, ellos apreciarán tu honestidad.

Método 3 de 4: Debilidades y fortalezas

Las personas siempre se preocupan por una cosa. ¿Qué hago si me preguntan cuáles son mis debilidades?

1. Cambia la manera de ver la pregunta. El truco es que puedas convertir tu debilidad en algo positivo:
“Siempre he tenido falta de confianza en mí mismo, así que me uní a un curso de dos años para aprender a hablar en público”
“Puedo ser obsesivo con algún detalle pero el ser detallista puede ser algo bueno para el trabajo.”
“Algunas veces batallo para dejar ir un proyecto en el que he trabajado mucho y cuando debo entregárselo a alguien más”

Puede ser difícil contestar estas preguntas sin oírte presuntuoso así que asegúrate de que tu respuesta realmente refleje quién eres realmente. Si tu historia sobre cómo tus debilidades se hicieron fortalezas es verídica, entonces te oirás sincero y honesto.

Método 4 de 4: La pregunta final

La pregunta final casi siempre es: ¿tienes alguna pregunta para nosotros? Esto puede filtrar personas como candidatos.

1.Piensa en qué preguntar. Mientras estés esperando a que te llamen para la entrevista, puedes observar a tu alrededor. Puedes preguntar: “mientras estaba esperando a que me llamaran me di cuenta de que...”

2. Tal vez quieras hacer una pregunta funcional acerca de los turnos, horarios, uniformes, etc.

3. Puede ser que hagas una pregunta sobre información que viste en la página de Internet, por ejemplo: “veo que su misión como empresa es...”

4. Puede ser que sólo quieras preguntarles cuándo tomarán la decisión sobre la vacante para la que te están entrevistando.



¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Información publicada en: http://es.wikihow.com/

Una gran oportunidad de empleo te puede estar buscando en empleos.eluniversal.com ... no la dejes pasar!

Consejos para lidiar con la fatiga ocular por estar horas frente a la computadora

Las recomendaciones para proteger sus ojos de sequedad ocular es hacer una pausa de cinco minutos por cada veinte o treinta minutos de exposición frente a la pantalla de una computadora.

Lidia Vargas, oftalmóloga explica los problemas de la exposición ocular por más de ocho horas frente a la computadora y recomienda como disminuir los efectos de dicha exposición.

1. ¿Qué efectos tiene trabajar frente a un computadora por más de 8 hora diarias?

Lo primero que debe considerar es que al tener la mirada fija en una pantalla de computadora usted parpadea menos. Como causa directa se tiene que la lubricación ocular que se da en base a la película lagrimal disminuye, generando ardor, enrojecimiento y fatiga ocular. Si se encuentra en un ambiente con aire acondicionado, se tiene que se genera sequedad en el ambiente y esto repercute a que la lubricación en los ojos sea deficiente.

2. ¿Cuáles son las recomendaciones para evitar los problemas en los ojos?

Las recomendaciones para proteger sus ojos de sequedad ocular es hacer una pausa de cinco minutos por cada veinte o treinta minutos de estar frente a la pantalla de un computador. Esto generara que se dé una lubricación adecuada. De otra parte, los ambientes con aire acondicionado se deben de evitar, sin embargo a veces las condiciones climáticas nos obligan a no prescindir de ello, por el contrario; se hace necesario su funcionamiento para generar un ambiente cómodo. Si experimenta malestar ocular, posiblemente requiera coadyuvar su lubricación con sustitutos lagrimales.

3. ¿Cuánto influye la buena nutrición para mejorar la visión?

Los aspectos oculares se ven beneficiados por la ingesta de frutas, vegetales y proteínas, necesarias para mantener nuestra visión en forma óptima. Tenemos así por ejemplo que los alimentos de hoja verde, que son ricos en vitamina E y aportan antioxidantes necesarios para nuestra retina. Lo mismo con las grasas polinsaturadas que se encuentran en la carne de pescado. En general, una alimentación sana y evitar la comida con grasas saturadas generan aportes beneficiosos que generaran inclusive la demora en enfermedades degenerativas oculares como la catarata.

4. ¿Cuánto tiempo se debe descansar la visión durante el día?

Es importante descansar ocho horas al día como mínimo. Nuestros ojos requieren de este descanso prolongada para recuperar el esfuerzo que realizan durante el día.

5. ¿Qué tipo de productos son los más recomendables para cuidar la visión? (lentes normales o de contacto)

Existen alternativas diferentes para tratar vicios de refracción y la presbicia (desgaste natural del ojo). Esto puede ser a base de gafas, lentes de contacto o cirugía láser o facorefractiva. Sin embargo, es importante incidir en que esto no lo exime de tomar en cuenta los consejos antes mencionados respecto al descanso entre espacios de trabajo, el descanso de un día para otro, los ambientes con aire acondicionado y una buena alimentación. Además,es importante que visite a un médico oftalmólogo por una vez al año para conocer lo varios tipos de sustitutos lacrimales y que solo el profesional de la salud acreditado como tal le indicara como el más adecuado para su malestar. Nunca se auto medique.

6. ¿Los problemas de estrés pueden afectar la visión?


Si, el estrés genera muchas veces molestias oculares y hoy en día existe un aumento de esta dolencia generada por los cambios en nuestro modo de vida. Así tenemos por ejemplo un incremento en una afección denominada retinopatía central cerosa. En general, el estrés genera complicaciones que repercuten muchas veces en nuestra fisiología, pero lo peor es que debe considerar que si usted se encuentra estresado y su organismo le indica que no lo puede controlar, su seres cercanos están siendo estresados por usted. Requiere de actitud positiva y de ayuda profesional para poderlo sobrellevar, un tabú que requiere ser atravesado por usted.


¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!

Información publicada en: http://gestion.pe/

Una gran oportunidad de empleo te puede estar buscando en empleos.eluniversal.com ... no la dejes pasar!