1. El trabajo de oficina no es tan seguro como piensas
Parece que pasarse la mayor parte de la jornada laboral sentado en un escritorio no conlleva peligros, pero hay verdaderos riesgos laborales, por los que en 2011 hubo 286 muertes por trabajos administrativos en Estados Unidos, según el Bureau of Labor Statistics. Una de las principales explicaciones de los daños en este sector estan en los archivadores, así como subirse a estanterías y otros muebles mal atacados. Es cierto que es el sector en el que ocurren menos accidentes, pero esto no significa que no ocurran nunca.
2. A veces el edificio agota más que el propio trabajo
Los consultores de salud y también los laborales hace tiempo que advierten de las dificultades del propio espacio de trabajo, como los malos olores, la humedad o la falta de ventilación, así como el uso de productos químicos o otros contaminantes. Estos factores pueden causar dolores de cabeza, tos y fatiga que se reduce cuando una llega a casa, y la gente mayoritariamente lo atribuye al trabajo, pero no piensa en el edificio.
