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La importancia de la actitud

Una buena actitud es fundamental para triunfar en la entrevista de trabajo. De tu actitud dependerá en buena medida el éxito o el fracaso de tus aspiraciones. Sin embargo, al contrario de lo que muchas veces se cree, una actitud serena y sumisa no es siempre la más adecuada. Debes aprender a distinguir lo que busca el entrevistador y responder a sus expectativas.

Por norma general, la actitud del entrevistador durante la entrevista puede ser: agresiva, cordial, amena, inconexa o silenciosa. En cada caso, debes aprender cómo responder, como actuar. 

Aquí te dejamos algunos consejos:

Agresiva: en ocasiones el entrevistador trata de desestabilizar al candidato, presionándole y haciéndole tambalear psicológicamente a través de la intimidación con preguntas o el uso de las contradicciones hasta encontrar sus puntos débiles y su reacción a situaciones de presión. 

La intimidación es la clave. La mejor respuesta en este caso es el autocontrol, la seguridad y la confianza. No permitas que te intimiden.

Cordial: otras veces, el encargado de selección se presenta muy abierto, invitando al candidato a expresarse con la mayor libertad posible sobre todos los temas o tópicos que desee. 

De esta forma, al entregar el control al entrevistado, el entrevistados logra que el candidato les lleve  a sus puntos de interés, dejándole entregar tanta información como desee, y consiguiendo así que hable más de la cuenta y se recabará a continuación la información relevante.

El mejor consejo en estos casos es medir nuestras palabras, ateniendonos al discurso general que hemos preparado antes de entrar a entrevista. Sigue los puntos concernientes a tu trabajo y aporta la información personal realmente importante para el trabajo.


Cómo actuar en una entrevista de trabajo grupal

La mayoría de las grandes empresas utilizan entrevistas de trabajo grupales para seleccionar a sus candidatos. De esta forma, son capaces de ver aptitudes como el liderazgo, algo muy a tener en cuenta si el puesto en cuestión implica dirigir a un grupo. Además, los coordinadores de las entrevistas pueden ver la disposición del entrevistado a trabajar en grupo, así como la proactividad del mismo, entre muchos otros. Acá te mostramos cómo actuar en una entrevista de trabajo grupal.

Instrucciones

Lo primero que debemos hacer es informarnos sobre la empresa. Para ello, es necesario entrar en su página web, pero también consultar foros en los que se hablen de sus procesos de selección. Si se trata de una empresa importante, como por ejemplo Ikea o El Corte Inglés, encontraremos sin problemas entradas que hagan referencia a estos procesos.

Ante todo, debemos pensar que no sabemos qué perfiles buscan. Puede ser que busquen a alguien con dotes de mando, a alguien que simplemente siga las ordenes, a alguien joven, mayor, etc. Lo ideal ante este desconocimiento es comportarnos con total normalidad. No finjamos ningún papel, pues lo cierto es que esto nunca será buena idea, ya que posteriormente, en las entrevistas personales, será mucho más difícil fingir.

Lo más importante en una entrevista de trabajo grupal es intentar trabajar en grupo cordialmente. Normalmente son entrevistas ideales para poder identificar nuestra capacidad de trabajo en grupo, así como nuestro comportamiento con los demás. Por este motivo, debemos ser cordiales en todo momento, mostrando nuestras opiniones y cierto liderazgo pero sin abusar.

Es esencial saber de antemano que en este tipo de entrevistas no hay opciones buenas o malas. Generalmente, se nos plantearán preguntas grupales en las que simplemente se intenta ver cómo nos desenvolvemos con el resto de los participantes. Así pues, cordialidad, respeto y firmeza son algunas de las actitudes que los reclutadores esperan ver en nosotros.

Hay algunos trucos que, además de gustar a nuestros reclutadores, nos ayudarán a estar mucho más cómodos con nuestros compañeros. Por ejemplo, decir siempre el nombre de la persona a la que nos dirigimos. Esto implica cercanía y hace que la otra persona se sienta automáticamente importante.

Debemos respetar en todo momento a los demás. Podemos y debemos defender nuestros criterios con argumentos, pero siempre tendremos que escuchar al resto sin interrumpir ni levantar la voz. Los monólogos no gustan. Además, siempre es mejor pensar antes de hablar, si no metemos la pata no tendremos de que preocuparnos.

Debemos tener mucho cuidado con lo que no decimos pero se ve; y es que en estas entrevistas, los reclutadores estudiarán hasta el más mínimo detalle de nuestro comportamiento no verbal. Debemos por tanto controlarlo, por muy difícil que sea, pues nuestros gestos pueden delatarnos en un momento dado. Te recomendamos estudiar un poco este punto para saber qué gestos denotan seguridad en uno mismo y cuales indican inseguridad.



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Información publicada en: http://negocios.uncomo.com/

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