- Tratar de hacer todo por ellos mismos.
- Dificultad para desarrollar estrategias o decidir dónde enfocar la energía.
- Negarse a invertir en uno mismo.
- Enamorarse de un proyecto y buscar alcanzarlo sin una planeación adecuada.
La clave para evitar estas trampas está en entender cómo aceptar los retos. El último estudio sobre creatividad señala que todos usamos nuestra capacidad creativa de diferente forma, pero por lo general sirve para resolver algún problema. Una vez que comprendes el proceso creativo, puedes aplicarlo intencionalmente para potenciar tu negocio. Este proceso se resume en cuatro etapas:
